El conejo dijo guau (II)

Yo, tú, friki. Nosotros, vosotros, frikis
Podríamos empezar a aproximarnos a esta figura tratando de delimitar lo que no es un friki. Y lo primero que se me viene a la cabeza es que un friki no se parece a nosotros, no es uno de los nuestros.
Supongo que de ahí, precisamente, deriva la dificultad que estoy encontrando para encontrar, valga la rebuznancia, una definición precisa y ajustada: se trata de un concepto altamente subjetivo que depende, en primera instancia, de quiénes somos nosotros, y en última de cuán diferentes se presenten los otros.
Es esta incapacidad para reconocerse a uno mismo en el otro la que podría dar origen a la figura del friki. El problema no está en él, sino en nosotros.
No sé si me explico. Quizá lo entendamos mejor si leemos el testimonio que voy a reproducir a continuación:
"Tomando el testigo de otros que habían venido antes y con su ejemplo habían dejado bien claro cuál era el camino a seguir frente a la injusticia, la corrupción galopante y el mal demoníaco que imperaban en este país, un hombre sencillo y honesto, un hombre temeroso de Dios Todopoderoso, un ardiente defensor de lo suyo y los suyos surgió una vez de entre las brumas del tiempo. "Váyase, señor González" exclamaba con la ira de los justos; y, claro, el señor González se fue.
Consciente de ser uno de los Elegidos, porque una vocecita incansable así se lo decía en su cabeza, pronto comprendió que su Cruzada no podía quedarse constreñida dentro de unas fronteras que se le quedaban más pequeñas que a un orate una camisa de fuerza, por lo que no tardó en romper esas costuras para desparramar su fuerza redentora por el mundo. De día se dedicaba a salvarlo:

...y de noche también:

Y así fue que, a rebufo de sus hazañas, terminó convirtiéndose en leyenda. Hoy hombre, mañana santo: con todos ustedes, don Jose María Aznar".
No sé a vosotros, pero lo que es a mí, no me cuesta nada comprender que tanto su autor como el objeto de su devoción son unos frikis. Es más, llamarlos frikis me sale de forma natural. Me provocan escalofríos, a la par que fascinación y unas ganas incontrolables de de echarme a reír por no ponerme a llorar. ¿De dónde han salido estos monstruos?, pienso.
Pero, ¿y ellos? ¿Qué pensarían ellos de mí?
-Un friki es un pringao -Así de taxativo responde el hijo de mi pareja al preguntarle su opinión acerca de este asunto.
A continuación os dejo un frikipasatiempo.
Hace tiempo que vengo observándole: unas veces parece un tío de lo más simpático y jocoso; otras, en cambio, es el vivo retrato de un alma en pena. Por eso sospecho que, o bien es un maníaco depresivo, o bien sufre de un desdoblamiento de la personalidad.
Sin embargo la mayoría de mis conocidos dicen que no, que estoy equivocado, pues se trata de dos personas distintas: uno es un político, y el otro un showman de la televisión. Yo tengo mis dudas, pero les sigo la corriente para que no me llamen friki.
¿Podríais decirme cuál es cuál?
1.
2.
3.
4. 
Son las doce de la noche. Estoy dando las primeras pinceladas a este aborto de artículo cuando veo que mi amigo Manolo se ha conectado al Messenger. Manolo es de Cádiz, y nos conocemos desde hace muchos años.
-Manolo, colega, ¿tú sabes lo que es un friki?
-¿Un friki? ¿Que zi lo zé? Vaya que zi lo zé: un friki ereh tú, mamón.
![]()
Pues eso... ![]()
(¿Dónde habré vuelto a dejar mis diapositorios?)




Jose Alberto dijo
No se qué pone en el cartel, no me ha dado tiempo a leerlo :-)
2 Noviembre 2008 | 01:46 PM