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La Coctelera

odys

4 Noviembre 2008

Sympathy for the devil, the Rolling Stones; un relato breve: Alicia y yo (primera parte); una foto



fotografía tomada por Odys. 1 de Nov. del 2008. Tenerife.







Alicia y yo


Como hoy es el primer día del resto de mi vida he decidido celebrarlo yendo con Alicia a coger setas al campo. Siempre he sido un urbanita convencido, pero desde que la conozco me he hecho un entusiasta de los espacios abiertos. Vale, lo confieso, a mí las setas me la traen floja, pero es que a mi novia la ponen cachonda; dice que si lo hacemos justo después de haberlas recolectado es tal la comunión que siente conmigo y con la naturaleza que puede llegar a sentir corrimientos de tierra bajo su espalda. Y yo, por aquello de hacerla feliz facilitando corrimientos, comuniones y coyundas, estoy dispuesto a recoger cuantas setas hagan falta. Cualquier cosa con tal de complacerla.


Así es que a lomos de mi Gucci 250cc quemamos asfalto hasta llegar al robledal que hay a unos diez kilómetros escasos de Ciudad del Mar. Aunque ha llovido esta mañana, hace un día hermoso, el cielo está despejado y calienta Lorenzo que da gusto. Como venimos a lo que venimos, no transcurre mucho tiempo antes de que el efecto seta haga sentir su benéfico influjo sobre mi novia y los dos pasemos, sin mayores preámbulos, a darnos el gran revolcón sobre la todavía húmeda hierba.


Gloria bendita, bendita Alicia qué buena estás, así cariño así, así... así... así vibramos en mitad de un gemido a dos voces cuando veo, por el rabillo del ojo, que tenemos compañía: no sé cuánto tiempo llevará ahí, agazapado junto al tronco del árbol contra el que he dejado apoyada la moto, observándonos. Es diminuto, y si no fuera por ese tremendo bigotazo de cosaco que luce bien podría pasar por un niño de corta edad. Lleva puesta una bata de un verde claro, y un ridículo gorrito del mismo color.


-¿Qué miras cabrón, quieres que te ayude a machacártela o qué?


-Déjalo -oigo que dice Alicia en un susurro-, ¿no ves que es el conejo de la suerte que se ha disfrazado de enano para ir de incógnito?


-Pero qué dices tía -digo-, ¿estás flipada o qué?


-Yo creo que tiene hambre –dice Alicia-. ¿Tienes alguna zanahoria en la fiambrera?


-!Eh, tú, apártate del macuto! –grito, descabalgando de mi montura y poniéndome en pie.


Conejo o no, no voy a dejar que nos birle el chorizo de cantimpalos, mucho menos la tortilla de patatas que con tanto amor y tanta cebolla ha hecho mamá -ah mi madre, cuánto me quiere... enseguida me embriaga una imagen fugaz y pretérita: mi madre mostrándome, orgullosa, el costurón que dejara en su cuerpo la cesárea que me trajo al mundo. Puedo tocarlo, con dedos gordezuelos que tiemblan de asombro, mientras gruesos lagrimones recorren mi mejilla al imaginar que aquella herida tuvo que hacerle un daño horrible, y todo por mí. Claro que eso ocurrió hace mucho tiempo, entonces yo era un crío para quien ver y rozar el vientre materno era un acto natural, si acaso fascinante, en todo caso inocente.


Ocurre que el de Alicia, terso y sin mácula, yace en estos precisos momentos expuesto para mayor deleite del mismísimo enano pervertido que también parece dispuesto a arrebatarme la tortilla de mi vieja. De hecho ya lo ha hecho, o acaba de hacerlo, para ser precisos: ha tomado la mochila entre las manos y la olisquea como el goloso impertinente que es. Estoy hambriento, indignado y furioso: vaya manera de estropearse el que estaba siendo un gran polvo.


Salgo corriendo en persecución de quien, sin lugar a dudas, se ha ganado el titulo de “el malo de esta película”.


-¡Adónde vas, Paco, mira que estás desnudo! –intenta detenerme, en vano, la voz de mi amada.


Nos internamos en la espesura, él es rápido, pero mis piernas son más largas y de forma inexorable voy comiéndole terreno. A punto estoy de darle alcance cuando se mete en el hueco de un roble reseco.


-¡Ajá! ¡Ya te tengo, miserable roedor!


Introduzco el brazo hasta el sobaco. Saco la mano vacía, la miro perplejo, ni rastro del enano y, lo que es más desconcertante todavía, ni siquiera he llegado a tocar el fondo del árbol. Mierda, ¿y ahora qué? En esto llega Alicia, en braguitas y sujetador; es una lástima que tenga una misión que cumplir, porque de buena gana se lo quitaría todo otra vez. Uno de sus pezones lucha por permanecer a la vista. Tentado estoy de darle un buen mordisco. Cuando termine la carrera voy dedicarme a escribir, claro que primero tengo que empezar, quiero decir la carrera, pues escribir ya lo hago. Declamo en voz alta los versos de un poema vanguardista en el que estoy trabajando:


“Si alguna vez nos arrejuntamos, si te la endilgo y quedas encinta... dime Alicia, me darás a probar el zumo de tus pechos marcianos?”


Es cojonudo, la verdad es que promete un huevo.


-¿Dónde se ha metido el conejo? -pregunta Alicia.


-Ahí, en el hueco del árbol –digo. He optado por seguirle la corriente, pues, ¿de qué serviría tratar de convencerla de que no hay tal conejo? Cada uno ve lo que quiere, o cuanto puede ver.


-¡Lo sabía! ¿Y ahora qué vas a hacer? -presa de una gran excitación, Alicia palmotea y da saltitos de alegría.


-Voy a seguirle, por supuesto, pero antes quería despedirme de ti. Deséame suerte, amor mío.


-¡Lo sabía! -vuelve a decir.


-Anda tía, ¿y tú qué ibas a saber? -respondo contrariado; ¿por qué se empeña en estropearme este momento tan especial?


-Claro que lo sabía, listorro. Las mujeres sabemos estas cosas. Por eso te he traído esto.


Alicia deposita en mis manos el paquete que lleva entre las suyas. Resulta que son mis calzoncillos, y envueltos en ellos mi gorra de aviador, una vela y un objeto cuya finalidad he de reconocer que se me escapa.


-¿Un ovillo de lana?


-Para que, si te pierdes, consigas encontrar el camino de vuelta a mí.


-Joder tía, que te has equivocado de cuento.


-No seas bruto, no es un cuento, sino un mito. Recuerda que en todo mito hay una brizna de verdad.


-Te quiero Alicia. ¡Volveré, te lo prometo!


Me introduzco por el hueco dejando atrás a mi amada, que agita mis calzoncillos a modo de despedida, pues me he negado a ponérmelos.


.(Continuará...)

servido por odys 22 comentarios compártelo

22 comentarios · Escribe aquí tu comentario

Mayca

Mayca dijo

jejejeje, este cuentos no es para niños ¿verdad?

esperaré a la siguiente entrega que me he quedado preocupada por el personaje, por ahí el hombre en bolas.

Besos cuentista.

4 Noviembre 2008 | 02:02 PM

Odys

Odys dijo

No creas, los niños de hoy en día saben más que nosotros.

También podría haberse titulado "vuelve el hombre" jijiji

Besos, señora VIP.

Creo que he de darte un premio a la constancia, ya que siempre eres la primera en dejarte caer por aquí para decir hola :-)

4 Noviembre 2008 | 02:15 PM

kovalam

kovalam dijo

Si es que eres un amor... si primero te digo lo que eché a faltar este tema (y lo que me gusta) en la BSO de Tropic Thunder, primero me lo traes.

¿El relato? el relato me encanta... me ha hecho reir, sonreir y llevarme las manos a la cabeza. ¿Es que tu imaginación no tiene fin? bueno, espero que no, así podré seguir disfrutando por muchos años de sus frutos.
.....................................................................................................

Joé! la verdad es que este comentario parece peloteo puro y duro pero juraíto que no ¿eh?

4 Noviembre 2008 | 02:44 PM

Odys

Odys dijo

Es que este tema de los Rolling es uno de mis favoritos, y además le venía bien al relato... En cuanto a éste, personalmente me gusta más la segunda parte, que es la que está por publicar. Ya me dirás.

Kisses, a lot.

4 Noviembre 2008 | 03:03 PM

espe-az

espe-az dijo

Buenas, tengo poco tiempo ultimamente ... mejor dicho no sé administrarlo, tienes tánta imaginación que dejo para luego el leerte y sigues escribiendo ... no te pillo ... vengo después, espera y no escribas otro post antessssssssssssss

4 Noviembre 2008 | 08:44 PM

Odys

Odys dijo

All right, esperaré por ti ;-)

4 Noviembre 2008 | 08:54 PM

espe-az

espe-az dijo

Ya está ... leido. ¿de dónde sacas estas cosas? .... ¡¡menos mal que te dá por escribir!! ... tiemblo de pensar que dedicaras toda esa imaginación a diseñar bazokas, trabukos, tankes ...
pobre Paco, con el fresco que hace y sin calzoncillos jijiji ....
ahora, mas tranquila espero la segunda parte
Un besazo

4 Noviembre 2008 | 09:53 PM

Odys

Odys dijo

¿Y quién te ha dicho que no diseño bazokas, trabukos y tankes?

De hecho, el último tricículo de exploración espacial que diseñé para Eggy tenía incorporada una ametralladora para destrozar alienígenas que era una pasada :-)

Besos, y gracias por sacar tiempo de donde no lo tienes para leer mis pequeños delirios mentales.

4 Noviembre 2008 | 10:04 PM

espe-az

espe-az dijo

Odys, no es que no tenga tiempo, es que no sé utilizarlo .... me pongo dos minutos al ordenador, me levanto a meter la cena al micro, recuerdo que tengo la ropa sin tender, saco la ropa, suena el micro de la cena ... soy una loca ... no consigo estar varios minutos haciendo lo mísmo
¿se me pasará con la edad? jijiji

4 Noviembre 2008 | 10:21 PM

Odys

Odys dijo

¿Que si se te pasará con la edad? No lo sé, pero espero que no: si pudiera escoger entre convertirme en un viejecito hiperactivo y una momia hiperatrofiada que ya sólo sirve para criar telarañas, siempre me quedaré con la primera opción ;-)

4 Noviembre 2008 | 11:04 PM

Mayca

Mayca dijo

Hola, buenas noches..........¿es aquí donde cuentan historias para adultos?

4 Noviembre 2008 | 11:13 PM

Odys

Odys dijo

Aquí se cuentan historias para todos los púbicos :-)

4 Noviembre 2008 | 11:27 PM

Mayca

Mayca dijo

jejejeje ya lo decía yo, púbicos, jejejeje

4 Noviembre 2008 | 11:36 PM

Odys

Odys dijo

sasto, púbicos, que no impúberes :-)

4 Noviembre 2008 | 11:42 PM

Danny

Danny dijo

Jodé, cómo promete esto... Estoy deseando ver qué haces con las gemelas (porque en este cuento serán gemelas, no???? ;-) )

Y del tema... qué te digo del tema? Si le dio apodo a los Rolling, con 40 años de carrera... algo tendrá el vino cuando lo maldicen, verdad???

Un saludo, espeleólogo.

5 Noviembre 2008 | 12:14 AM

Odys

Odys dijo

Tras leer la primera parte de tu comentario hubiera jurado que el que se había tomado un buen trago de ese vino tan popular que vende Asunción era yo: ¿de qué gemelas me estará hablando, Danny? -pensaba, y también: ¿quién será el que está viendo doble, él o yo?

Creo que podrías estar refiriéndote a la doble oviposición que experimenté allá por el mes de abril, aunque todavía no lo tengo muy claro.

Le preguntaré a Jose Alberto, que por estos lares pasa por ser el experto en leer entre líneas y descifrar mensajes ocultos...

Un abrazo ;-)

5 Noviembre 2008 | 11:04 AM

Mayca de incógnito

Mayca de incógnito dijo

Me acaban de contar un chiste de un conejo, pero es un poco fuerte.
Buenos días, besos.

5 Noviembre 2008 | 11:34 AM

Odys

Odys dijo

Joer, Mayca, no nos dejes con la miel en los labios! Cuenta, cuenta :-O

5 Noviembre 2008 | 11:50 AM

Mayca

Mayca dijo

Que conste que he avisado, NO AUTORIZADO PARA MENORES DE 18 AÑOS.

Un conejito está corriendo por la jungla cuando ve a una jirafa que se está
haciendo un porro.

El conejito se para y le dice a la jirafa: amiga jirafa, no te fumes ese
porro. Mejor te vienes a correr conmigo,ya veras que sano es.

La jirafa se lo piensa y decide tirar el porro y seguir al conejito.

Los dos estan corriendo por el bosque y descubren a un elefante a
punto de snifarse una raya de coca.

El conejito se acerca al elefante y le dice: amigo elefante,deja
de esnifar coca y vente a correr con nosotros, verás que bien.

El elefante se lo piensa, tira su espejo con la raya y decide seguirlos.

Están los tres corriendo cuando, de pronto, se encuentran con un león que
esta a punto de tomarse un cubata.

El conejito le dice: Amigo león, cómo haces eso, tu, el rey de la
selva, deja el alcohol y ven a correr con nosotros, ya verás lo bueno que es.

El león se acerca al conejo y le pega una hostia monumental. Los otros
animales, escandalizados, preguntan al león:

¿Por qué has hecho eso? El conejito solo quiere ayudarnos!!

Y el león responde: Puto conejo de mierda, cada vez que se mete
un tripi nos hace correr como gilipollas

5 Noviembre 2008 | 01:53 PM

Odys

Odys dijo

jajajajaja, muy bueno, ché. No sé por qué estaba esperando que salieras con algo distinto, más tipo conejo hard-core, y me ha cogido desprevenido...

No estaría mal inaugurar una sección de chistes sobre conejos :-)

5 Noviembre 2008 | 02:19 PM

Jose Alberto

Jose Alberto dijo

Quizá el autor de este cuento esté intentando expresar el miedo a que la crisis haga que los bancos no nos den nuestros ahorros, y nos dejen en pelotas (metafóricamente hablando, claro).

No sé, esperaré a la segunda parte :-)

No puedo irme sin manifestar otra vez (y las que hagan falta), mi admiración por el estupendo sistema de DIAPOSITIVAS que has instalado.

PD. Yo de 7 resultados tengo 2 :-(

Arbitro cabrón (éste último comentario no sé muy bien a quién está dirigido, pero me relaja decirlo)

Cheers, mate¡¡

5 Noviembre 2008 | 03:58 PM

Odys

Odys dijo

Estoy pensando muy seriamente nombrarte mi oráculo oficial. A partir de ahora, cada vez que tenga un parto de estos acudiré a ti a para que me lo interpretes al igual que hacía José con los sueños del faraón o, ya en tiempos más cercanos, Rappel y Aramis Fuster con el futuro del españolito inframedio

¿Qué podemos decir del árbitro?

Pues lo mismo: árbitro cabrón!! :-)

5 Noviembre 2008 | 04:54 PM

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El colgao del espejo siempre está diciendo que, para él, yo soy un misterio... classificados Locations of visitors to this page .
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