Sólo soy ladrón de versos
Sólo soy ladrón de versos, salteador de rutas ajenas, bandolero de senderos, jardines y veredas, saqueador de grutas sagradas donde hay musas que se bañan y disfrutan mientras hablan de leche de burra enamorada, ungüentos secretos y pomadas. Allí robé anoche un racimo de rimas para mi dama.
La luna era niña perfumada, el río aceitosa balsa, un avión dos estrellas en fuga y la hora... hora bruja y pagana, quizá fueran las tres de la mañana.
Shh... ¿lo oyes? Un rumor de cascabeles lejanos...
Twinkle twinkle tinkerbell
Casitas de chocolate y petunets.
Un niño trueca juguetes por toboganes y entre arrullo y arrullo sueña que están lloviendo flanes y su hamaca es un columpio que voltean dos buitres siderales. Ambos son sus amiguetes y se llaman Leonardo.
Un espasmo sacude al enano y de sus lívidas yemas saltan danzarinas chispas de magia blanca. Giran y giran las ruedas bajo los párpados morados de la mañana.
Suave murmullo de alas, sonríen silentes las hadas sobre un campo de orquídeas negras y rimas desengarzadas.
Tickle tickle tinkerbell
Helados de fresa con hidromiel.
Untada en leche condensada una Venus rubensiana canta fados de rímel corrido y tangos desenfadados para el más bello de los efebos. Cómeme, m´hijo, le dice, la belleza es cuestión de peso y los besos sin sebo no saben tanto a sexo. No te prives, mi niño –gime ahora-, de mí no dejes ni los huesos.
Guille enseña el finger, abajo el clero, la diestra y la pasma y que viva por siempre la siniestra Libertalia.
Y en los pasillos de un híper ignoto derrapan los carritos y se alejan como motos, quizá vuelven a casa, provocando terremotos.
Puertas de azul turquesa que se abren y se encienden o se cierran y se apagan según nos venga en gana...
Entra Arturo rey del grial, sale Cyrano espada en mano, chilla un monito crispado, la Lola se va a los puertos, ronca el señor de los enjambres y una manzana con cola y cuernos y semblante de tunante ha venido a saludar.
Son las cuatro de la mañana. Tumbado en su tumbona un psiquiatra que emociona pone al fin el dedo en mi llaga: “No concibo el amor a distancia, pues si aquél tira murallas, el tiempo, que todo lo mata, las volverá a levantar.”
Tú mandas besos volados, yo escribo versos robados.
Cuando las copas se vistan de amarillo y ocres renovaremos los votos que hicimos entonces, cuando aún éramos niños que aprendían a soñar que un anillo es para siempre si lo sabes renovar.
Tú mandas besos alados, yo envío versos soñados.
Tinker tinker tinkerbell
Dibujo tu nombre en la pared.







Mayca dijo
La madre que te parió!!! Y el caso es que me gusta.
Un beso, poeta de versos robados.
22 Noviembre 2008 | 02:56 PM