El porqué de un regreso anunciado
De un tiempo a esta parte me ha dado por visitar las interioridades de mi armario ropero con una frecuencia superior a lo que es habitual en mí.
Mi psicoanalista dice que es como regresar al útero materno, y que por eso nos resulta tan placentero. Se trata de un tipo raro, poco sociable diría yo, que vive permanentemente encerrado en el armario. Apenas nos vemos, más que nada porque yo me siento más a gusto en la oscuridad, pero hablamos largo y tendido, y con el tiempo he llegado a confiar en su buen gusto y aún mejor juicio.
Ha sido él, precisamente, quien me ha aconsejado que retome el relato de las aventuras del equipo COES, dándome dos razones de peso para hacerlo:
-Porque todo relato se merece que le den un final digno, y éste había quedado inconcluso por razones ajenas a mi voluntad.
-Para quitarme así de encima al ingeniero Omar Emoto, cuya pertinaz insistencia para que retomara el desmadejado hilo de esta crónica cierta y rigurosa de nuestras andanzas estaba consiguiendo que me saliera otra vez la urticaria que me provocan las situaciones comprometidas.
Así pues, cada lunes publicaré una nueva entrega, dedicando el resto de la semana a otros trabajos con los que poder dar rienda suelta al instinto creativo como terapia de choque contra el vacío existencial.
Así me lo ha recomendado mi psicoanalista, y así se hará.




Jose Alberto dijo
Pues estaremos atentos al "planing" :-)
Los lunes equipo COES (a ver qué pasa con el sapo, si fallece al final o no, Dios no lo quiera).
Lo de meterse en un armario a meditar no lo he probado, tendré que hacerlo. Lo que pasa es que si te metes en un armario luego tienes que salir.. y puede haber cachondeo :-)
Cheers¡¡
3 Diciembre 2008 | 03:21 PM