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La Coctelera

odys

1 Marzo 2009

15. Kutre story, una novela on-line. Capítulo primero: La noticia (XV)

 He de suponer, y de hecho supongo, que mientras esperaba a que mitigase aquel tormento testicular, el sueño y la fatiga acumulados tras haber pasado más de veinticuatro horas sin dormir consiguieron que me quedara traspuesto sobre la moqueta de la salita, y supongo también que posteriormente me levanté, medio dormido todavía, con el objeto de meterme en la cama, porque a la mañana siguiente, cuando desperté con las claras, vi que lo hacía en mi cuarto y sin tener conciencia de cómo ni cuándo me había trasladado hasta allí.

 Si una enseñanza he podido extraer de aquel lance, ésta es que, pese a la buena fama que la precede, meditar es una actividad peligrosa en grado sumo -yo no dudaría en situarla entre los llamados deportes de alto riesgo si tuviera potestad para hacerlo- que puede acarrear funestas consecuencias a quien la practique sin haber tomado las debidas precauciones. Yo aconsejaría a todos cuantos estéis pensando en iniciaros en sus secretos que lo hagáis en presencia de profesionales cualificados que cuenten en su haber con largos años de probada experiencia y puedan así guiar vuestros pasos a través de la delicada ejecución que sus complicados procesos conllevan. En lo que a mí respecta, con un intento había tenido suficiente. No volvería a practicarla más, era demasiado joven para quedarme sin descendencia.

 Era el dos de enero, segundo día del año y primero del resto de mi existencia, por añadidura. Según el plan de vida sana y equilibrada que yo mismo me había trazado, hoy tocaba sauna y piscina. ¡Uf!, estaba molido, tenía agujetas hasta en las cejas y me encontraba al borde de la parálisis cerebral. La prudencia aconsejaba dejarlo para otro día.

 Una buena noticia: Llevaba un día entero sin fumar. El orgullo de estar venciendo la adicción mantenía un pulso exasperante con la tristeza de saber que nunca más volvería a prender un cigarrillo, y "nunca" era demasiado tiempo. Ni siquiera había tenido que echar mano de las colillas que hubiera recolectado la jornada anterior en previsión de una emergencia, porque una cosa era abstenerse porque así lo quiere uno, y otra muy diferente tener que hacerlo porque no te queda otro remedio, y por ahí sí que no iba a pasar. Tendría que comprar una cajetilla de Docudas rubio para poder seguir resistiéndome a la tentación. Eso era fuerza de voluntad, y lo demás cuento.

 Pánfilo Viriato hibernaba en su guarida, Bigardito en la salita, y la gaviota en el congelador. Nuestro hogar, dulce hogar, era un remanso de paz.

 Archivé el relato de las azarosas vicisitudes por las que había pasado mi amigo en una carpeta que etiqueté con el título "Relatos periféricos y otros relatos". Quién sabe, quizá algún día podría utilizarlo para aderezar mi novela. Algo era algo, aunque fuera un algo tan insuficiente. Ahora ya podía decir que había empezado el año trabajando en ella, sobre todo a Oculta, a quien por nada del mundo hubiera querido yo mentir.

 Empleé lo mejor de las siguientes dos horas en hacer garabatos sobre mi cuaderno de notas. No estaba inspirado. Nada se me ocurría. Sentía como si tuviera enjaulada en el pecho una bomba de relojería a punto de estallar. Tenía que desactivarla como fuera, encontrar una historia, meterme un cigarrillo por la vena o, en su defecto, algo de manduca en el estómago, entretenerme, maldita sea, hacer lo que fuera antes que permanecer allí frustrado, contemplando en silencio los frutos de mi impotencia.

**********

 -¿Tiene usted recibo? -solicitó solícito el señor Héctor Nillos.

 -¿Y cómo voy a tenerlo si no me lo diste? -protesté. Quería devolver el martillo. Estaba nuevo, no lo había usado y no tenía intención de hacerlo. La idea de utilizarlo para inmolar con él a Igor en cuanto hubiera puesto fin a mi novela ya no me parecía tan brillante como el día anterior. De hecho la encontraba innoble, trivial y un punto miope, pues ¿acaso no sería mucho mejor enmarcar el portátil y colgarlo de la pared de mi habitación? A fin de cuentas, cabía la posibilidad de que futuras generaciones de entusiastas lectores vinieran algún día a visitar mi casa, para entonces ya transformada en casa-museo; podía verles desfilando boquiabiertos por las diversas estancias, entrando con reverencia en mi cuarto, donde alguno señalaría el portátil con gesto interrogativo mientras el guía de turno explicaba que aquél había sido el mismísimo ordenador con el que...

 -Mal hecho, joven. Si quería usted un justificante de compra tendría que haberlo solicitado. Mucho me temo que si no presenta el pertinente recibo yo no puedo anular una transacción que, en lo que a mí concierne, bien podría haber sido efectuada en cualquier otro establecimiento ferretero de la localidad.

 -¿Cómo? Venga hombre, no me jodas, sabes perfectamente que lo  compré aquí. Si sólo fue antesdeayer, no puedes haberte olvidado.

 -Ajá, razón de más -dijo el señor Héctor Nillos-. Es norma inquebrantable de esta compañía ferretera que sólo se aceptarán devoluciones de mercancías siempre y cuando éstas se encuentren en el mismo estado de uso y ofrezcan el mismo aspecto estético que tenían en el instante de ser adquiridas y se presenten acompañadas de su correspondiente recibo en un plazo máximo de veinticuatro horas solares, repito, veinticuatro horas solares, transcurridas las cuales toda reclamación dejará de tener, automáticamente y si es que alguna vez lo tuvo, fundamento legal alguno.

 -¿Y eso dónde está escrito?

 -Pues mire usted, en este cartel que cuelga a mi espalda desde ayer y con carácter retroactivo -dijo, haciéndose ligeramente a un lado y acompañando sus palabras con un movimiento del pulgar que venía a señalar un letrero plastificado que aparecía fijado por una chincheta a media altura del aparatoso entramado de estanterías, cajones y cajitas que, repletos de tuercas, alcayatas, apliques y demás chucherías propias del gremio, mostrábanse polvorientos tras el señor ferretero-. ¿Lo ve? Bien grande que es, para que todo el mundo que sepa lo pueda leer.

 El señor Héctor Nillos esgrimió un cuarto de sonrisa acerada y concluyó: -Año nuevo, política empresarial nueva. Y ahora, si me disculpa, tengo cosas que hacer. Que tenga usted unos buenos días, jovenzuelo.

 Dicho lo cual, extrajo un cortaúñas del bolsillo pectoral izquierdo de aquella bata solferina que vestía por uniforme y con afectada parsimonia desplegó luego la hoja de una lima que aplicó sin más sobre sus pezuñas, como si aquel asunto fuera a zanjarse sólo porque a él le apeteciera hacerse la manicura. Monda y lironda, la piel blanquecina y aceitosa que recubría su cráneo brillaba como una bola de billar bajo los tubos fluorescentes que pendían cual sables de luz del techo. Me pregunté si sería capaz de abrírsela de un solo martillazo, y de qué color serían los sesos que me salpicarían al salir disparados a través de la fractura. Probablemente amarillos, como la bilis de que se nutrían. Sin contarnos a nosotros dos, la ferretería, así como el trozo de calle que se recortaba al otro lado del escaparate, estaban vacías.

**********

(Continuará...)

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30 comentarios · Escribe aquí tu comentario

Mayca

Mayca dijo

Espero, sólo espero, que arrear al ferretero con el martillo en la cabeza sólo sea fruto de la imaginación del protagonista y no esté incluído en ese continuará.....

(*****)

Besos y mollejas, dijo, collejas.

1 Marzo 2009 | 01:25 PM

Jo

Jo dijo

Roguemos por que el señor Héctor Nillos pueda vivir para contarlo.

1 Marzo 2009 | 01:44 PM

Odys

Odys dijo

Esperemos que así sea, y elevemos también a los cielos una oración para que acojan su alma en caso de que no sea así :-)

Besos a la una y abrazos al otro,
Juanita Reina.

1 Marzo 2009 | 02:08 PM

kovalam

kovalam dijo

Pues yo no pienso elevar ninguna oración por el señor Hector.

Venga, confesad ¿cuantas veces no hubierais deseado partirle la cabeza, o por lo menos la cara, a más de un dependiente-encargado-propietario de tienda que nos pone mil y un trabas para una devolución?.

Nuestro prota probablemente tampoco lo haga pero si lo hiciera u hiciese, puesto que para eso es una novela, desde luego que contaría con una salva de aplausos por mi parte. ¡Vivan los justicieros!

Kisses a lot insigne escritor.

1 Marzo 2009 | 02:52 PM

Odys

Odys dijo

No sé, a mí nunca se me ocurriría hacer tal cosa, ni por asomo, vamos. Hija, qué belicosa!!

Paz y amor, y el plus p´al salón :-)

(Es brooma)

Kisses from home

1 Marzo 2009 | 03:43 PM

Jose Alberto

Jose Alberto dijo

Yo no creo que nuestro protagonista sea capaz de arrearle con el martillo al señor Hector Nillos (le viene al pelo el nombre :-)

Una cosa es lo que piense y otra lo que haga.. también piensa escribir una novela, y ahí anda el hombre pensándoselo. Y piensa dejar de fumar, y quiere comprarse un paquete de Docudas rubio.

Un abrazo, Estrellita Castro :-)

PD. A esta hora siguen siendo sólo 4 puntos, ¿correcto?

1 Marzo 2009 | 03:54 PM

Odys

Odys dijo

Tienes toda la razón, JA, este tío piensa mucho, luego existe :-)

Son las 15:57 horas en la península, y puedo confirmar que sí, siguen siendo 4 puntos los que distancian al líder, que depende de sí mismo, del segundo clasificado, que no. !Correctísimo!
Un abrazo, y no te beso por no dejarte los morros perdidos de carmín.

1 Marzo 2009 | 04:00 PM

Marián

Marián dijo

Pues no seré yo la que se acerque a la ferretería del Sr. Nillos (muy apropiado lo de Hec-torNillos) hasta que no vuelva a correr el aire que, de momento, se ha quedado espeso y congelado, como la gaviota. Curioso mundo el de las ferreterías.

Mis felicitaciones al prota por haber comenzado su novela aunque sea con timidez y por haber indultado a Igor, y a ti por escribirlo todo tan bien.

Un beso

1 Marzo 2009 | 06:38 PM

Jose Alberto

Jose Alberto dijo

Hola, buenas tardes. I am Jose Alberto :-)

He visto tu blog por casualidad, navegando por internet (of course), y quería comunicarte que a esta hora la ventaja es de 7 puntos, no obstante, tengo que decirte que hasta el rabo todo es toro.

Recibe un cordial y correcto saludo, Concha Piquer :-)

1 Marzo 2009 | 08:06 PM

Piano  sanchez

Piano sanchez dijo

pues mas de un tendero si se mereceria un golpecito al menos con un martillo musical...
por lo demas a ver si llega ya la musa y deja de acoger gente en la casa que parece ya el camarote de los hermanos marx jejeje
un saludo... ejem...

1 Marzo 2009 | 09:44 PM

Odys

Odys dijo

Hola a todos, como algunos ya sabéis, ayer fue enterrada la esposa de El Mayoral. Sólo quisiera daros las gracias por haberme hecho sonreír con vuestros comentarios, y mis excusas por no poder explayarme mucho más.

Un abrazo.

2 Marzo 2009 | 01:07 PM

gatita power

gatita power dijo

Siento mucho lo de la esposa del señor mayoral.
mis condolencias para él.
besos

2 Marzo 2009 | 05:20 PM

Marián

Marián dijo

Un abrazo para él y otro para ti y su gente.

3 Marzo 2009 | 08:23 AM

espe-az

espe-az dijo

Siento mucho la pérdida de Mayoral, un abrazo desde aquí

3 Marzo 2009 | 10:15 AM

Odys

Odys dijo

Venga, que esto se está quedando muy mustio.

Un hombre fue al entierro de su suegra bastante borracho. Esa noche después del sepulcro volvió al cementerio todavía más borracho a buscar la tumba de su suegra.

Al rato escuchó una voz que provenía de la tumba de la vieja y vio una mano que hacía un esfuerzo para salir de la tierra, la voz decía
- Sáquenme de aquí … sáquenme que estoy viva !!!
El hombre, borracho y preocupado, tapaba la mano de la vieja con el pie y le decía
- ¿Viva? .. ¡ lo que está es mal enterrada !!

3 Marzo 2009 | 11:28 AM

espe-az

espe-az dijo

jejeje ... me sumo a la opinión del borracho
Luego vuelvo, aunque te parezca mentira aún no he leido el capítulo

3 Marzo 2009 | 12:01 PM

Odys

Odys dijo

Jejeje, sé de una que no le importaría hacer lo propio en el entierro de su cuñada...

Venga, ahí va otro, copiado descarada y desvergonzadamente de una página web, como el anterior:

"En el funeral de un albañil, un hombre desconocido por la familia llora amargamente; se le acerca la mujer del difunto, y dice:
- ¿Era usted amigo suyo?

- Sí, señora.

- ¿Ay, le quería mucho?

- Sí, sus últimas palabras fueron para mí.

- Ay, ¿sí? ¿Y cuáles fueron?

- !Coño Pepeee, no muevas el andamioooo!

3 Marzo 2009 | 12:43 PM

mala

mala dijo

Anoche venía yo a dejar una tontería y me quedé... plof.
Voy a contaros un chiste muy viejo, que le conté a mi hermana cuando se le humedecian los ojos , al pasar al lado del cementerio (con lo grande que es Madrid), a los pocos ías de morir su marido. y que me salió del alma.
Va un tipo por la calle con unas gnaas terribles de hacer un pis y ve a lo lejos una tapia de convento. Enseguida se pone allí a desahogarse, cuando aparece una "sor", que mirando sus partes pudendas le dice:
--Ay hermano que hace usted?
--Mire hermana ejemmmm... pues que no podia aguantar y....
-- Uissss y que es eso que tiene usted ahi tan redonditoooo?
--Hermana pordiossss
--¿puedo tocar una? mire usted que yo no había visto nunca algo parecido... ande por el amor de dios dejeme tocarla un poquito...
-- Está bien hermana pero solamente un momento.
-- uissss... y tiene otraaaa... puedo... puedo... puedoooo?
--Hermana... bueno... en finnnn.
Enseguida que la "sor" tuvo una en cada mano, golpeó una contra al son de esta frase...
--Está prohibido hacer pis en la tapia de las monnnnnjassss.

3 Marzo 2009 | 04:03 PM

Jose Alberto

Jose Alberto dijo

Hola, buenas tardes..

Perdón, ¿esto qué es? ¿el club de la comedia?, jeje..

Venga, va.. voy a proceder a contar un chiste de los buenos, de los de humor inteligente:

Esto érase una vez una chica que tenía un perro que se llamaba Mistetas, y se le perdió. Y le pregunta a un chico, oye, perdona, jóven, ¿has visto a Mistetas?

Y dice el tío.. "no, pero me gustaría verlas"

Jajajajajajajajajaja..

Lo voy a explicar, por si alguien no lo ha entendido: Es un ingenioso y apenas perceptible juego de palabras, porque el chico pensaba que se refería a lo que viene siendo las glándulas mamarias de la jóven.. de ahí que diga que le gustaría verlas.. Claro, que el nombre del perro es lo que da lugar a a confusión..( si le hubiera llamado Toby, no habría chiste posible.. o sí, a saber)

Perdón, ya me retiro a mis aposentos :-)

Cheers¡¡

3 Marzo 2009 | 04:32 PM

Odys

Odys dijo

Uffff, Mala, eso no se hace! Voy a tener que rogar encarecidamente algo a las féminas que lean tu comentario: Chicas, no intentéis reproducirlo en casa :-)

Gracias por la explicación, JA, no creo que hubiera llegado a entender el chiste sin ella :-)

3 Marzo 2009 | 05:26 PM

espe-az

espe-az dijo

¡¡ Ya lo he leido !! ... peazo escritor!! ... ahhhhh, ¿alguién te ha sopláo lo de la ferretería? .... porque está clavaíta y yo sé de eso.
Po zierto ... eztá uzté güenísima ... ¿me prestaría el carmín y la peineta? (tengo una boda en un par de meses) ... estoy por dejarme la escayola

Kisses

3 Marzo 2009 | 08:53 PM

Odys

Odys dijo

Hosti, Espe, ¿no me dijas que tienes una ferretería? Yo me parto...

Si es así, me apresuro a declarar que cualquier parecido que pudiera haber entre el señor Héctor Nillos y tu señor esposo es mera coincidencia, no vaya a ser que luego me pongáis un pleito :-)

Te dejo la peineta, pero cuídamela, es la única que tengo!

Besotes.

3 Marzo 2009 | 09:07 PM

Mayca

Mayca dijo

¡Virgen Santa!

3 Marzo 2009 | 09:58 PM

Odys

Odys dijo

Hola Mayca, paz y amor.

3 Marzo 2009 | 10:13 PM

Mayca

Mayca dijo

y el plus pal´salón, ¿no?

Toma colleja.

3 Marzo 2009 | 10:14 PM

Odys

Odys dijo

Hola bonita, gracias por la colleja, me hace mucha ilu :-)

(Ovejas más grandes salieron de aquí trasquiladas...)

3 Marzo 2009 | 10:44 PM

Mayca

Mayca dijo

cagadita de miedo estoy, lo que pasa es que no lo digo.

Ahí va otra, para que no pierdas la ilu.

3 Marzo 2009 | 10:49 PM

Odys

Odys dijo

(Por la forma que tiene de entrar al trapo, uno diría que es vaquilla, y no oveja)

Hola otra vez bonica, con muuuuuuucha paz y amor la recibo, y vuelvo a poner el pescuezo como quien pone la otra mejilla.

Quesotes.

3 Marzo 2009 | 10:56 PM

Mayca

Mayca dijo

jejeje, lo de vaquilla es porque soy tauro ¿no? que no sé si te lo he dicho,
venga, te invito a 400 galletas de coco y todo arreglado, claro que ahora que lo pienso......................... te resto 300 y estamos en paz.

3 Marzo 2009 | 10:58 PM

Odys

Odys dijo

¿Vaquilla dije? Mayquilla quería decir, que me perdonen los cielos.

Me apunto a esas cien galletas, las más deliciosas galletas de coco que en Alcalá he jamás comido :-)

3 Marzo 2009 | 11:05 PM

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El colgao del espejo siempre está diciendo que, para él, yo soy un misterio... classificados Locations of visitors to this page .
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