Dos escamas en la mar.
Sentado frente al faro de San Antonio, que cuelga su luz sobre el promontorio que da cobijo a la marinera villa de Candás, creí saber qué era cuanto necesitaba para vivir en paz. Podría estar equivocado, pensé, pero estaba dispuesto a dar los pasos necesarios para averiguarlo, siendo éste el primero de ellos. Voy en pos de los demás.
Escultura en Candás, subiendo hacia el cabo de San Antonio.




Jo dijo
Para vivir en paz no se necesita gran cosa. "Y dijo Jesús: ¿Quieres ser mi discípulo? Abandona todo lo que tienes, y sígueme." La cita no sé si es exacta, pero se le parece.
13 Julio 2009 | 08:00 AM