Los Valles del oso (I). Paca, Tola y Furaco, historia de una coyunda.
Furaco debía de estar prometiéndoselas muy felices aquel primaveral día de 2008 en que Paca y Tola le fueron presentadas, sus dos nuevas concubinas. A fin de cuentas, no todos los días resulta uno seleccionado para viajar a un país vecino, con todos los gastos pagados, a impregnar a dos retozonas vírgenes de veinte años. La operación copulativa, que contaba con los parabienes de los gobiernos autonómicos asturiano y cántabro, ha sido objeto desde sus inicios de un gran seguimiento mediático.
Revilla presentando a Furaco en sociedad:
Procedente del parque de Cabárceno, el fogoso semental no tardaría en descubrir que aquellas hembras astures eran lo bastante estrechas como para salir huyendo ante sus galantes aproximaciones, y que iba a costarle dios y ayuda convencerlas para que accedieran a participar en la jodienda a tres bandas, o menage a trois. Tanto es así que llegó el invierno y Furaco cayó en su anual letargo sin haber triunfado: un año más Paca y Tola, las dos osas pardas más famosas de Asturias, seguirían conservando su virgo intacto.
Criadas a biberón, Paca y Tola fueron rescatadas a la edad de cinco meses tras haber sido hechas huérfanas por el cazador furtivo que había dado muerte a su madre en la zona de Tineo, Asturias. Desde entonces las osas han crecido y vivido en cautividad. En 2008 la Fundación Oso de Asturias puso en marcha este proyecto para intentar su reproducción, para el que contaron con la ayuda inestimable del Parque de Cabárcena, en Cantabria, que encomendaría la hazaña a uno de sus mejores sementales.
Furaco huye con el rabo entre las patas:
No sería hasta la primavera del año siguiente -éste de 2009- cuando, tras haber salido del letargo invernal, Furaco sintió renacer sus fuerzas y su ardor guerrero, con lo que haciendo de la necesidad virtud volvió a la carga y, tras una serie de prometedores escarceos en los que las osas ya no escapaban, sino que repelían su acoso haciéndole huir a él, Furaco consiguió llevarse a la Tola al huerto, nada menos que diecinueve veces, algunas ya en pleno periodo de ovulación de la osa. No así a la Paca, que no sólo nunca ha querido saber nada de Furaco sino que además se ha distanciado de su hermana desde que ésta cayera bajo el influjo seductor del peludo donjuán.
Los responsables de la Fundación Oso de Asturias tienen esperanzas de que la Tola haya quedado preñada, aunque no podrá desvelarse la incógnita hasta la próxima primavera, cuando en caso de confirmarse la feliz noticia Tola saldrá de la osera invernal en compañía de sus oseznos. El romance entre Furaco y Tola parece haberse enfriado ahora que ha terminado la época de celo, por lo que se está estudiando la posibilidad de devolver en breve a Furaco a su hogar en Cantabria.
El domingo fuimos a hacer la Senda del Oso, que discurre por los concejos de Santo Adriano, Proaza, Quirós y Teverga, en una zona conocida como los Valles del oso porque aquí se encuentran algunos de los últimos osos pardos que sobreviven en libertad en la península ibérica, y tuvimos la oportunidad de ver juntos a los tres protagonistas de esta historia, quizá por última vez.
Furaco y Tola, julio 2009.
Furaco cantando "Me subí a la reja" ![]()
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Mayca dijo
Pues nada, ya nos contarás si el acoso y derribo de Furaco a Tola ha hecho efecto procreador.
Besos y collejas.
21 Julio 2009 | 04:52 PM