Fútbol: Barça - Real Madrid o la disputa por la supremacía mundial
El mejor equipo de fútbol de los años cincuenta del siglo pasado ha aceptado el reto presentado por el mejor equipo del siglo XXI. Para tratar de competir en igualdad de condiciones con el vigente campeón de Liga, Copa, y Champions, el Real Madrid de Florentino y Pellegrini ha reforzado su plantilla con algunos de los mejores jugadores del circo balompédico mundial. Kaká, Benzema, Xavi Alonso, Albiol, Arbeloa, Granero y Cristiano Ronaldo, más conocido como O Rey das bicicletas, entre otros, forman un plantel joven y explosivo que ha devuelto la ilusión a la sufrida parroquia merengue, que también sueña y suspira otra vez por hacerse esta temporada con el triplete, así como, cómo no, devolver al Barça esa dolorosa humillación que supusieron los seis goles que el vendaval de juego azulgrana les endosara la temporada pasada.
Todo es posible. La marcha de Eto´o ha debilitado el ataque blaugrana, y aún está por ver qué puede aportar Ibrahimovic al equipo, y aunque el chico apunta muy buenas maneras y destellos de aquilatada genialidad, se trata de una apuesta personal de Guardiola que podría llegar a salirnos muy cara. Hablando de Pep, parece ser que como al mister no le gusta que sus jugadores se vayan de alterne nocturno y copas, ha decidido curarse en salud y traerse el chigre a casa: Chygrynskiy, un desconocido central ucraniano de veintidós años, ya es azulgrana, por veinticinco kilitos de nada. No obstante, Guardiola sigue apostando por la Masía, esa escuela de futbolistas y milagros de la que han salido Xavi, Iniesta, Puyol, Piqué, Busquets y Messi, por citar sólo media docena de ellos, en la finura de cuyas botas descansará la posibilidad de repetir las hazañas y el juego exquisito que el año pasado encandilara a todos los amantes del buen fútbol.
Pero eso es historia. Como si nada hubiera ocurrido, hoy los casilleros están a cero. Cancerberos, bastiones defensivos, jugones y cañoneros velarán esta noche sus armas. Ellos lo saben, que agua pasada no mueve molino. Una nueva contienda es ya inminente. Este fin de semana los árbitros extenderán sus manos derechas al cielo, hincharán sus justicieros carrillos y resoplarán el pitido inicial, y el balón, esa esfera de cuero por cuya posesión y dominio veintidós jóvenes millonarios lucharán jaleados por miles de almas sedientas de gol, gloria y victoria, volverá a rodar.



Jo dijo
La crónica estupenda, sí señor, a pesar de su evidente falta de objetividad, y del gato, que no sé qué pinta ahí. Eso sí, las metáforas muy buenas, y el tempo de la narración, exquisito, casi gloorioso; lo que no entiendo es por qué solo hablas del tándem 'monstruoso', cuando ya todo el mundo intuye que el Valencia dará la campanada este año, como no puede ser menos, segú se deja colegir de su magnífico juego de pretemporada.
Felicidades,
Jo
28 Agosto 2009 | 11:33 AM