Los buscavidas
Valle de Lago, Somiedo, Asturias.
Un mirlo de pico naranja ha venido a posar su negro plumaje sobre la tapia.
Ya estarán de viaje las golondrinas...
Crece la hierba, crecen los días, crece la bendita savia que bulle y llena mis venas.
Crece... crecen los sueños, esos jinetes alados que mantienen a raya a la melancolía. Renacen, se desperezan y trepan, buscan los rayos del sol de este día glorioso de marzo.
Crece esta barba de chivo loco que me estoy dejando y pienso "muchacho, ¿y no irá siendo hora de que la vayas recortando?"
Menguan las penas. Sí, menguan, y al verse tan pequeñas y derrotadas se van batiendo en retirada. Adiós, jodidas, adiós, y mejor no volváis por estos campos.
Sopla suave la brisa en esta mañana dulce de marzo. Consigo se lleva la sal que tanto quemaba en las llagas. Las tiento, por el momento están cerradas. Por el momento...
Han bajado -el mirlo de pico naranja y su traje lustroso- a buscarse el sustento por entre las hierbas. Ahora que crecen los días y despliegan mis sueños sus alas, yo me pregunto si no estarán al llegar las golondrinas. Buscándolas, he alzado vista, perilla y alma a los cielos triunfantes de marzo. Allí he visto cómo un penacho de humo describía, en letra gris sobre fondo azul, la espiral que decía "mañana estarás curado" e inspiró estas líneas.
Inglaterra, marzo de 2005.



McAbel dijo
Inglorius bastard con barba de chivo, que bien escribes...
17 Septiembre 2009 | 07:51 AM