Microrelatos (VII). A psychopath´s guide to a chick´s heart and thighs.
Sé que estás triste, y que dolida transitas desde el momento en que te amordacé, pero quiero que sepas, ahora que no nos oye nadie, que siempre te amaré. Que no tendré en cuenta tu lucha, los moratones que me causaste y los peroporqués. Y tú deberías hacer lo propio con zancadillas, puñetazos y yoquesés. Nada de eso tendría importancia, escúchame bien, todo sería mucho más fácil para ambos si consintieras en dejarte comer. Si voluntaria te ofrecieras al sacrificio, mi conciencia quedaría a salvo y tu entrega sería el más bello de los actos de fe. Pero quiero que sepas, antes de que te desolle y ahora que nadie nos oye, que a pesar de las apariencias, nunca, nunca, nunca, te olvidaré.
Anda, porfa, mira que estoy hambriento, concédeme un muslito si acaso, y el corazón también...



Mayca dijo
Mira, no tengo muy claro si te has enrollado con una multimillonaría y te la has cargado después de comerte el muslo y la pechuga, o es que has matado a una gallina, yo diría que lo segundo, pero vamos, que si ha sido lo segundo que sepas que me has hecho sentir culpable, que hoy he comido pollo...
Besos cómplices, aunque yo lo compro desplumado y embasado, si no no sería capaz...
27 Septiembre 2009 | 04:50 PM